Infraestructura global

La infraestructura global en la nube más amplia, fiable y segura.

La importancia de contar con una infraestructura en la nube

Compañías de todo el mundo están migrando a una infraestructura basada en la nube para aumentar la agilidad del área de TI, lograr un nivel de escalabilidad ilimitado, mejorar la fiabilidad y disminuir los costos. Quieren tener la flexibilidad para poder ampliar sus operaciones rápidamente sin tener que preocuparse por la configuración de recursos de infraestructura de TI nuevos. Desean mejorar las experiencias de los clientes y los usuarios finales mediante la reducción al máximo de la latencia, el tiempo que demoran los paquetes de datos en viajar, a los fines de evitar demoras e interrupciones en el servicio. Además, los clientes quieren tener la posibilidad de cumplir cualquier requisito de soberanía de datos específico de un determinado país, lo que significa que necesitan la flexibilidad para elegir entre una amplia variedad de regiones geográficas de centros de datos a partir de las cuales implementar las cargas de trabajo de sus aplicaciones.

Independientemente de su tamaño, las diferentes necesidades o los desafíos, las compañías pueden confiar en la infraestructura global AWS en la nube. La infraestructura global de AWS se diseñó y se creó para ofrecer el entorno informático en la nube más flexible, fiable, escalable y seguro con el rendimiento de red global de mayor calidad disponible en la actualidad. Todos los componentes de la infraestructura de AWS se diseñaron y se crearon para ofrecer redundancia y fiabilidad, desde las regiones y los enlaces de red hasta los balanceadores de carga, los routers y el firmware. Conozca nuestra infraestructura con este mapa interactivo.

Mapa de la infraestructura global de AWS

AWS incluye ahora 69 zonas de disponibilidad en 22 regiones geográficas de todo el mundo. Además, se anunciaron planes para incorporar trece zonas de disponibilidad y cuatro regiones de AWS adicionales en Indonesia, Italia, Sudáfrica y España.

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Regiones y número de zonas de disponibilidad

EE.UU. Este
Norte de Virginia (6), Ohio (3)

EE. UU. Oeste
Norte de California (3), Oregón (4)

Asia Pacífico
Mumbai (3), Seúl (3), Singapur (3), Sídney (3), Tokio (4), Osaka-Local (1), Hong Kong (3)

Canadá
Central (2)

China continental
Pekín (2), Ningxia (3)

Europa
Fráncfort (3), Irlanda (3), Londres (3), París (3), Estocolmo (3)

América del Sur
São Paulo (3)

GovCloud (EE.UU.)
EE.UU. Este (3), EE.UU. Oeste (3)

Medio Oriente
Bahréin (3)

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Nueva región (próximamente)

Indonesia

Italia

Sudáfrica

España

Beneficios

Rendimiento

El rendimiento es un factor clave en el diseño de la infraestructura global de AWS. Ya sea que se trate de recursos de cómputo, almacenamiento, base de datos o red, las compañías necesitan una infraestructura en la nube de alto rendimiento y baja latencia que tenga capacidad prácticamente ilimitada, ofrezca un alto nivel de disponibilidad y tenga un nivel de respuesta ágil ante los cambios en las necesidades, sin disminuciones del rendimiento.

Disponibilidad

En AWS, las zonas de disponibilidad son la esencia de la arquitectura de nuestra infraestructura y conforman la base de las operaciones y la confianza tanto de AWS como de los clientes. Las zonas de disponibilidad se diseñaron para ofrecer redundancia física y proveer resiliencia, lo que permite lograr un rendimiento continuo, inclusive si ocurren interrupciones en el suministro de energía, cortes en el servicio de Internet, inundaciones y otras catástrofes naturales.

Seguridad

En AWS, la seguridad empieza en nuestra infraestructura central. Nuestra infraestructura, creada específicamente para la nube y diseñada para cumplir los requisitos de seguridad más exigentes del mundo, se supervisa ininterrumpidamente para ayudar a garantizar la confidencialidad, la integridad y la disponibilidad de los datos de nuestros clientes. Los clientes pueden basarse en la infraestructura global más segura y saber que siempre serán los propietarios de sus datos y conservarán el control sobre ellos, incluida la capacidad para cifrarlos y trasladarlos, y para gestionar la retención.

Fiabilidad

La infraestructura global de AWS se diseñó y creó para ofrecer redundancia y fiabilidad, desde las regiones y los enlaces de red a los balanceadores de carga, los routers y el firmware. Por ejemplo, a fin de ofrecer el máximo nivel de resiliencia ante las interrupciones de los sistemas, AWS construye sus centros de datos en varias regiones geográficas, además de en múltiples zonas de disponibilidad dentro de cada región. Cada región se encuentra aislada de las demás. Las zonas de disponibilidad de AWS son auténticas: instalaciones totalmente independientes, alejadas kilómetros unas de otras para lograr una redundancia plena.

Escalabilidad

La infraestructura global de AWS permite a las compañías lograr un nivel de flexibilidad muy alto y aprovechar la escalabilidad prácticamente infinita de la nube. La capacidad informática de AWS aumenta a una velocidad sin precedentes: incorpora diariamente la capacidad informática de una compañía Fortune 500. Este crecimiento incesante de la capacidad impulsa el nivel de automatización cada vez mayor de las prácticas operativas y los procesos de AWS, lo que ayuda a garantizar que las compañías que confían en AWS no se pierdan de nada. Las compañías pueden empezar a usar recursos rápidamente a medida que los necesiten y, además, implementar cientos de miles de servidores en cuestión de minutos.

Bajo costo

Al contar con el despliegue de centros de datos más amplio del sector, la infraestructura global de AWS permite a más clientes beneficiarse de la rentabilidad de la nube y reducir el costo total de propiedad de su infraestructura de TI completa. De acuerdo con una investigación de IDC de 2018, mediante la implementación y la entrega de cargas de trabajo en la nube de AWS, los clientes pueden lograr beneficios financieros importantes que ayudan a aumentar el crecimiento, impulsar un mayor nivel de eficiencia y obtener importantes reducciones de costos a largo plazo, como: disminución del 51 % del costo de las operaciones a 5 años, aumento del 62 % en el nivel de eficiencia del personal que se ocupa de la infraestructura de TI y disminución del 90 % del tiempo necesario para que el personal implemente nuevas capacidades de almacenamiento.