Proyecto AWS Pioneers

La innovación europea, contada por quienes la llevaron a cabo

Cruz Roja contribuye a dignificar la vejez

Como sociedad, nos enfrentamos al reto de cómo abordar una población cada vez más envejecida, para garantizar que puedan permanecer en sus hogares y llevar una vida segura e independiente el mayor tiempo posible.

Cruz Roja ha reflexionado mucho sobre este tema y el año pasado concibió un proyecto para ofrecer servicios digitales a las personas mayores, con fines prácticos y para mitigar la soledad. Cruz Roja tiene una amplia experiencia en este ámbito. Por ejemplo, el año pasado su proyecto ayudó a más de 180.000 personas mayores y se espera que apoye a otros 250.000 en el futuro.

Conozca a Sandra Pedraza Patilla

Directora de Información, Cruz Roja

La infraestructura en la nube de AWS ha sido la base del proyecto, junto con algunas de las principales innovaciones de hardware y software de Amazon.

“Hemos integrado el asistente de voz Amazon Alexa para ofrecer una interfaz accesible y fácil de usar, en combinación con otros dispositivos compatibles. Estos dispositivos ayudan a las personas mayores con las tareas diarias, proporcionan acceso a la información y les ayudan a mantenerse conectados con sus seres queridos, reduciendo el aislamiento y la soledad no deseada”, explica Sandra Pedraza Patilla, directora de información de Cruz Roja.

Los dispositivos recuerdan a las personas mayores acontecimientos relevantes de su vida, además de proporcionarles acceso a información y entretenimiento.

“La tecnología que hemos desarrollado sobre la infraestructura de AWS y Amazon Alexa tiene repercusión humana real”, comenta Pedraza.

Hogares inteligentes

El proyecto también ha hecho uso de los servicios IoT (Internet de las cosas) de AWS.

“La implementación de dispositivos IoT ha sido esencial para la monitorización en tiempo real de la salud y el bienestar. Los sensores y dispositivos conectados permiten una monitorización continua y proactiva, posibilitando respuestas rápidas ante emergencias y promoviendo una vida más segura y autónoma”, afirma.

La base de todo el proyecto es la nube de AWS.

“Sin la computación en nube, no habría sido posible integrar y gestionar eficazmente los servicios que sustentan nuestras iniciativas.

A diferencia de la infraestructura local, donde los servidores son tangibles, la nube es más abstracta. Para superarlo, comenzamos por enseñar a nuestro equipo y a las partes interesadas los beneficios y la funcionalidad de la nube, utilizando analogías sencillas y ejemplos prácticos. El equipo de AWS dedicado a las organizaciones sin ánimo de lucro nos proporcionó orientación continua, ayudándonos a comprender las prácticas recomendadas y a diseñar una estrategia eficaz”.

La libertad de la nube

Y todo el trabajo duro necesario para ponerlo en marcha aportó muchos beneficios.

El primero fue la velocidad. La integración de la computación en nube ha hecho que la puesta en marcha del proyecto sea el doble de rápida, y la enorme infraestructura que hay detrás significa que la organización puede ampliar rápidamente los recursos informáticos en función de la demanda, algo crucial en situaciones de emergencia.

“La nube nos libera de la gestión del hardware, lo que nos permite centrarnos en nuestras actividades principales. También garantiza que nuestros datos y aplicaciones se almacenen en entornos seguros y redundantes, lo que mejora la resiliencia”, afirma.

No dudaría en recomendar la computación en la nube a otras organizaciones sin ánimo de lucro. “Nos ha ofrecido una oportunidad única de ampliar instantáneamente nuestros servicios para satisfacer la demanda sin necesidad de grandes inversiones en infraestructura. Además, nos ha ayudado a innovar, proporcionándonos acceso a tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial, todo ello con un modelo de pago por uso”, afirma.

Y cuando se trata de entender cómo sacar el máximo partido de la tecnología en la nube, compara las herramientas disponibles en la nube con las que hacen más inteligente una casa normal.

“En la actualidad, muchas nuevas construcciones incorporan tecnología de hogar inteligente (smart home) para optimizar el consumo, controlar la energía y gestionar la iluminación o la seguridad desde un único sistema; en la nube, hay herramientas para gestionar todos los recursos y optimizar así su uso”.

Innovación continua

No le cabe duda de que la IA y la computación en nube son una alianza con un enorme potencial para abordar problemas sociales en el futuro, tanto en sanidad como en educación.

“La IA ayuda a mejorar el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, personalizar planes de salud y predecir brotes de enfermedades. La nube permite acceder a recursos educativos desde cualquier lugar, democratizando la educación”.

Cruz Roja seguirá ampliando su uso de la IA.

“En cuanto a proyectos futuros, estamos centrados en varias iniciativas clave, como el uso de asistentes de voz y el IoT (Internet de las Cosas) para desarrollar nuevos servicios que puedan anticipar y responder a las necesidades de las personas mayores de manera más proactiva", dijo.

Como ocurre con todas las nuevas tecnologías, ve un futuro de innovación continua, pero siempre poniendo al ser humano en primer lugar.

“Nuestro planteamiento es seguir innovando y aprovechando las capacidades de AWS para ofrecer servicios más eficientes, seguros y personalizados, siempre con el objetivo de mejorar la calidad de vida de nuestros usuarios”.

Foto 2 de cara de Sandra Pedraza Patilla
Foto de Sandra Pedraza Patilla
Foto 3 de cara de Sandra Pedraza Patilla